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viernes, 25 de noviembre de 2011

navidades homizidas


Navidad siniestra
Diciembre 23.
Son más de las ocho de la noche, Nancy sale para hacer las últimas compras navideñas al centro. Sabe que hay mucha gente, pero le hace falta un regalo, para su madre.
En la última esquina de su colonia, se encuentra siempre un Santa Claus algo sucio que pide caridad, pero ella nunca le ha dado algo de dinero. Por desgracia para ella, de ley tiene que cruzar por ese callejón para salir a la avenida y tomar el autobús. Lo observa esperando que de nuevo le pida limosna, ella intenta cubrir su rostro con su bufanda, pero el anciano la observa desde una distancia.
- ¡¡¡Hijita Feliz Navidad!!!... ¿tendrás algo que darme para una buena causa navideña? -dice el anciano vestido de Santa. Mientras sacude un par de campanillas.
- Discúlpeme... es que no traigo cambio, tal vez en otra ocasión.
- Siempre dices lo mismo... ¡¡Nunca me das nada mocosa!!.-dice exaltado el hombre que desde cierta distancia Nancy no logra visualizar bien.
- Discúlpeme pero no es obligación así que... con su permiso.
- ¡¡¡Perra ramera, pero si tiene para comprar regalos!!!
- ¡¡¡Imbécil!!!.
Nancy se aleja molesta, después de la discusión con el hombre vestido de Santa Claus. Minutos más tarde, alguien se detiene justo detrás del anciano, que sorpresivamente saca de su larga gabardina roja un pica hielo.
Impulsándose se lo incrusta a la espalda del disfrazado, éste de inmediato cae muerto a la nieve; aprisa le quita su vestimenta y se coloca las botas y el gorrillo.

Nancy está algo desesperada, ya es algo tarde y su autobús no aparece, a lo lejos escucha unos pasos sobre el hielo aún húmedo, comienza a escuchar las campanillas, cierra sus ojos imaginando al santa Claus grosero, se levanta para impedir que siga fastidiándola, se da la media vuelta y dice un insulto al anciano, pero a sorpresa de ella, no se trata del mismo Santa. Ella pide disculpas sonrojada y se vuelve a sentar para esperar el autobús.

Las campanillas son colocadas a un lado de ella, Nancy las observa y las encuentra manchadas de sangre. Lentamente alza la mirada y observa el pica hielo ensangrentado tomado por alguien completamente extraño. Antes de que puede decir o gritar algo, le es rayado el brazo, la chica comienza a gritar y correr, tras ella la sigue aquel misterioso Santa Claus.

Desesperada para salirse del peligro, Nancy se esconde en un callejón, pero es vista, de nuevo comienza a correr sin imaginar que no hay salida del otro lado. La chica llega a la inmensa pared de concreto, tratando de buscar una salida, pero no la hay, Nancy observa cómo se acerca hacia ella lentamente aquel terrible ser, la chica respira entrecortada por el pánico. Le toma la cara entre sus manos cubiertas por unos guantes negros; las lágrimas le brotan a la joven, pide clemencia pero es inútil, sin pensar más, el Santa toma con fuerza el pica hielo y es incrustado en el ojo el punzo cortante; Nancy cae al piso, intentando pedir ayuda, pero el dolor y el pánico evitan que su voz aumente, comienza arrastrarse tratando de sobrevivir al extraño Santa Claus.

Nancy siente que no puede moverse, algo se lo impide, observa a su asesino pisándole la espalda.
- No te portaste bien este año Nancy -dice con cierto sarcasmo. Sin poder decir nada más, le clava en el cuello el pica hielo. Nancy muere instantáneamente.


A la mañana siguiente.
Alicia se levanta, ruidos alarmante provenientes del exterior de su casa, la despiertan, su madre entra a su habitación alarmada, Alicia le pregunta sobre el ruido que se está produciendo afuera, su madre le platica que encontraron el cuerpo sin vida de Nancy en la avenida de la colonia.
- Pero ¿cómo va a hacer, qué motivos tendrían para matarla? -pregunta sorprendida Alicia.
- No sé hija, pero la conozco desde que ambas eran pequeñas, es mi vecina y créeme que me duele, nunca supe sobre problemas como para acabar muerta.
- Eso sí que es alarmante madre, tan pronto en Navidad.
- Qué regalo navideño más aterrador.
Después de un par de horas, Alicia sale para enterarse de lo sucedido, la casa de Nancy se encuentra a dos casas de la de ella. Habían sido vecinas por más de dieciocho años. Alicia camina hasta la escena de crimen, donde varios policías prohíben el paso. Entre empujones y gente corriendo, Alicia logra ver el saco que utilizaba el anciano disfrazado de Santa Claus.

En las noticias, de la televisión local, informan que al parecer el anciano la había asesinado, pues según indican muchos de los vecinos de la zona, aquel hombre se había estado comportando muy grotescamente y seguro ebrio había asesinado a la joven, suponen que huyó pues solo encontraron el saco perteneciente a su disfraz.

Alicia recibe la visita de su vecino Robbie, quien se encuentra lloroso y triste, Robbie le confiesa a la chica que había estado muy enamorado de Nancy, pero ella siempre lo rechazó. Alicia lo consuela para que no se deprima. Minutos más tarde, su hermana Rilia va por él.
- Rob tenemos que irnos, papá te esta buscando para que lo ayudes. -dice Rilia.
- Si ahí voy, ya me tengo que ir Alicia, pero Feliz Navidad, por si no vengo a felicitarte en la noche.
- Igualmente Robbie, me felicitas a tus papás.
- Pues ya me tengo que ir también, nos vemos Ali -dice Rilia.
- Espérate Rilia, tengo que preguntarte algo. -Deteniéndola del brazo- Dime una cosa...
- ¿Qué pasa?
- ¿Estás contenta por la muerte de Nancy?.
- Pero qué cosas dices Alicia... ¿cómo me voy alegrar por la muerte de alguien?.
- Tú sabes por qué lo pregunto, yo misma no negaré que sentí un alivio cuando me enteré.
- Pues sí... esa perra se lo merecía, sólo vivía para pisotear a las personas y más a mi hermanito.
- ¿No tuviste nada que ver verdad Rilia?.
- ¿Estás loca?... soy mala pero no asesina, además estaba con Steve toda la noche...
- ¿Quién dijo que Nancy murió en la noche, Rilia?
- Nadie... sabes... ya me voy porque mi abuela nos espera en su casa.
- Sí... no querrás que sepan que aún te juntas conmigo.
- Tú sabes que todo sería normal si no hubiese sido por la estúpida de Nancy.
- Feliz Navidad Rilia... por cierto, te quedarás para el interrogatorio al vecindario... ¿verdad?
- Sí lo sé... ¡¡¡adiós!!!.

Alicia se queda de pie por un par de minutos, recordando algunas escenas de su pasado, que nadie más que Rilia sabe, y nadie quiere recordar, regresa al mundo real y cierra la puerta mientras lanza un suspiro profundo.

Rilia camina hacia su casa, quizás teniendo los mismos recuerdos que Alicia, de pronto, escucha unos pasos tras ella, antes de que observe hacia atrás, le son tapados sus ojos con demasiada fuerza, minutos después logra soltarse, el sentimiento de susto que sentía se fue desvaneciendo al ver de quien se trataba. Era Steve, su novio.
- ¡¡¡Eres un idiota!!!... me asustaste demasiado -Dice algo ofuscada.
- Discúlpame amor...
- Qué bueno que viniste, ¿no sabes lo que está ocurriendo?.
- No, ¿por qué... todo salió bien?
- Ven, para que te platique, antes de que parte a casa de mi abuela.
- Ok.

Robbie comienza a meter un par de maletas a la camioneta de su padre, una de ellas cae y con el golpe se abre, de inmediato comienza a recoger las cosas, al parecer, son pertenencias de su hermana. Una de ellas había un sobre de fotos, le llama la atención una en donde está ella con Alicia y Nancy. Tal parece que es la navidad pasada. Pero él no recuerda que ellas tres se hubiesen llevado. Casualmente le da la vuelta a la fotografía y nota una dedicatoria. Esta dice unas palabras escritas especialmente por Nancy, quien amenaza con dar por terminada su amistad pues no ya se juntaba con zorras. Escucha las voces venir de su hermana, de inmediato guarda las fotografías en su bolsillo y termina de empacar las maletas.

Sin que nadie lo vea salir, se dirige a la casa de Alicia con demasiada prisa. Al llegar la madre de la chica lo deja subir, pues Alicia se encuentra bañándose y lo deja en su recámara para que la espere.

Minutos más tarde, Alicia sale, se sorprende al ver al chico sentado en su cama, lo observa por un momento para después sentarse frente a su tocador, a peinarse, desde el espejo lo observa.
- ¿Qué pasa Rob?... ¿por qué ese rostro? -Dice confusa Alicia.
- Nada... simplemente varias dudas comenzaron a darme vueltas en la cabeza...
- ¿Y yo qué tengo que ver con tus dudas?
- Que estas dudas te incluyen a ti...
- Bueno Robbie, déjate de tantas tonterías y date prisa por que tengo que alistarme para la cena de Navidad. -Dice algo enojada la joven.
- Bien... dime Ali... ¿sostienes alguna relación con mi hermana?
- Ouh... si te refieres a la sexual... -es interrumpida.
- ¡¡No!!... simple relación amistosa.
- No... menos, para nada... por... ¿por qué me lo preguntas?.
- Pues... - saca la fotografía y se la muestra a cierta distancia - ...esta foto, me dice todo lo contrario.
- Ah...- se queda callada por un momento, observando la fotografía tratando de darle una excusa distinta al chico. - pues... ¿de dónde sacaste esa foto Rob?
- Ese no es el punto Alicia... si no te llevas con mi hermana, entonces esto es un fotomontaje bien logrado porque... - lo interrumpe la chica.
- ¡¡Sí, sí!!!... éramos amigas, pero desde el año pasado lo dejamos de ser.
- Ah... ¿se puede saber por qué? -Pregunta curioso el joven.
- Eres un chico muy entrometido Robbie... pero no, no te lo diré, mejor pregúntale a Rilia, a ver si ella misma te contesta esa pregunta.
- Pues lo veremos... gracias por la información Alicia y... de nuevo, Feliz Navidad. -Saliendo de la habitación.
- Adiós Robbie.

Robbie regresa a su casa y se encierra en su cuarto, su padre había salido al trabajo por un momento, por lo que su salida a casa de la abuela tendría que retrasarse.

Escucha que tocan el timbre desenfrenadamente de su casa, se levanta para cerciorarse por la ventana, se trata de Steve, su hermana de inmediato abre la puerta y salen a platicar en la banqueta. Desde ese ángulo Robbie logra observar bien a Steve que se encuentra lloroso, Rilia trata de calmarlo, pero él se delata miedoso; Robbie no deja de observar confuso y completamente extrañado. Sorpresivamente, Steve empuja a Rilia, esta le contesta con una fuerte cachetada, que lo hace tambalear; minutos mas tarde, Steve se marcha corriendo, hacia la casa de Alicia, donde no tarda mucho.

Sin darse cuenta, Robbie es observado desde el marco de la puerta, entonces, siente una presencia cerca de él.

- ¿Qué estás observado hermanito? - pregunta Rilia.
- ¿Rilia!!?... me asustaste... ¿qué pasa?.
- Te pregunté qué estabas observando.
- Ah, es que el timbre me despertó, iba a insultar a la persona, pero ví que era tu novio, así que ya no le dije nada.
- Ah bueno... pensé que me espiabas.
- ¿Habría motivo para hacerlo? - pregunta Robbie.
- No lo creo.
Se da la media vuelta y se marcha, algo seria. De inmediato Robbie cierra la puerta de su recámara con seguro y se acuesta en su cama, a observar la fotografía, que no deja de ser tan misteriosa como extraña.

Pasa un tiempo, en todo la casa hay silencio, el timbre del teléfono de nuevo vuelve a despertar a Robbie. Alza el auricular, pero su hermana ya había contestado, algo lo retiene a colgar el teléfono.
El que esta en la línea es Steve, la conversación le llama la atención.
- Ya no soporta esta presión, Rilia, nunca debí de haberte hecho caso...
- Cállate, deja de llamarme por favor, esto se está desbordando, hasta mi hermanito me anda acosando, solo falta que... ¿escuchaste eso?...
- Una respiración... una tercera respiración!!!...
- Cuelga el teléfono!!!.
Robbie escucha los pasos venir de su hermana, de inmediato se acuesta en su cama y se hace al dormido. Rilia abre la puerta salvajemente, pero observa a su hermanito durmiendo, no dice nada y se marcha de su habitación, cerrando la puerta.

Steve sale de su casa, apenas colgó el teléfono, corre hacia su automóvil, lo enciende y arranca a toda velocidad, su madre sale asustada y le grita desde la puerta, pero ya se encontraba lejos, la mujer desde la puerta trata de imaginar lo que tanto mortificación a causado a su hijo, como para que saliera de esa manera.
Steve se encuentra muy nervioso y alterado, se encuentra lloroso, su celular comienza a sonar, mientras conduce lo observa, pero no se decide a contestar.
El timbre deja de sonar; se toca el cabello con la mano, tratando de pensar en una solución, su cabeza le da vueltas. Se cruza un alto, y casi pasa atropellar a un anciano vestido de Santa Claus.

De nuevo comienza a timbrar el celular, esta vez decide contestar, se trata de Rilia, quien trata de calmarlo, le explica que su madre acaba de llamar y está preocupada por su estado.
- Ya no aguanto esta tensión Rilia!!! - grita demasiado alterado. - siento que me voy a morir por el remordimiento!!!.
- ¿Donde estás?... ¿estás conduciendo?... por donde andas Steve..
- Todas las imágenes me dan vuelta en la cabeza... nunca debí de haberte hecho caso!!! Nunca!!!.
- Cállate y escúchame...
- Oh no carajo!!!...
- Steve??... qué sucede?
- Son los malditos frenos... Nooo...
- Amor!!!... ¿te encuentras bien?- se escucha un ruido demasiado fuerte - Steve!!!!... ¿qué es ese ruido?... Steve!!!! - grita aterrada Rilia.

Rilia se queda de pie, esperando escuchar de nuevo la voz de su novio. Se cubre la boca, tratando de ocultar su pánico, se ahoga un grito.
Entonces...se escucha un fuerte estallido.
Cuelga el teléfono, se seca la lágrima que recorría por su rostro, desde las escaleras de la casa, es observada por Robbie. Rilia, toma su abrigo y sale corriendo de su casa, Robbie comienza a observarla desde el ventanal de su sala.

Son más de las diez de la noche.
Rilia entra sorpresivamente a la casa de Alicia. Entonces Robbie sube al cuarto de su hermana, coloca el seguro y enciende las luces. Comienza a revisar todos los cajones. No se sabe exactamente lo que busca el chico, pero lo tiene demasiado tenso.

Mientras tanto en el cuarto de Alicia.
- Steve... murió, y es por nuestra culpa Alicia...
- No Rilia, tú lo involucraste, no yo... ¿recuerdas?
- No es momento para ponernos a recordar como sucedieron las cosas exactamente...
- Es mejor momento para... - se detiene, observa afuera de su ventana. Su cuarto colinda con la de Rilia, observa a Robbie revolviendo las cosas de su hermana. - ¿Ya viste a tu hermanito?...
- ¿Pero qué...? - se levanta, se coloca junto a la ventana para observarlo, de pronto, Robbie observa a su hermana que lo mira con el seño fruncido. De inmediato sale corriendo del cuarto - Estúpido! ¿qué busca?... No!!!... El no nos hundirá... Vamos a seguirlo en... tu carro.
- Pero... la cena...
- Es más importante esto Alicia.
Ambas salen corriendo de la casa, y se introducen en la unidad móvil.

Robbie comienza a observar el auto de su hermana desde el espejo retrovisor, el otro auto comienza a alcanzarlo demasiado, el auto golpea al del chico, pero el que pierde el equilibrio, es el de ellas. Desde su espejo Robbie observa a su hermana y su vecina, dar vueltas sobre la carretera y chocar con un árbol.

De inmediato frena el chico el auto, se baja para cerciorarse del estado de ambas. Se acerca con las fotografías en la mano. Camina hasta llegar al auto, al llegar junto a él, observa solo a Alicia recostada en el asiento con los ojos cerrados. Robbie la observa sin darse cuenta que alguien se para justo tras él. Sorpresivamente Alicia abre los ojos, al tiempo que lanza un brinco de susto el chico.
- Feliz Navidad Rob - dice Alicia.
- Alicia, casi me matas del susto...
- No, de eso nos aseguraremos hermanito... - dice Rilia parada justo tras el chico con una rama de árbol, pegándole fuertemente en la cabeza. - idiota.

El chico cae al piso, Alicia sale del auto y toma las fotografías, se cerciora que contenga la que le había mostrado en su casa. Efectivamente sí son esas, las coloca en el bolsillo de su chamarra, entre ellas dos, alzan el cuerpo de su hermanito, y lo llevan hasta el automóvil de Robbie, abren la cajuela.

Pero justo cuando están a punto de echarlo, él despierta. Antes que escape, lo amarran con una soga y lo sientan en la parte de atrás, de nuevo se suben al auto y se alejan del otro auto. Robbie las observa molesto, esperando que le den una explicación.
- Hay por favor no me veas de esa manera Robbie - dice sarcástica Rilia.
- Qué esperas que te demos alguna explicación?... pues muy bien.
- Las estoy esperando...
- Ay niño... eres muy ingenuo, todo lo hicimos para salvarte de las garras de esa arpía...
- Se refieren a Nancy?
- Sí esa misma hermanito... esa a parte de despreciarte centenares de veces, pensaba jugar con tus sentimientos y engañarte después.
- Y esperan que les crea... por favor?... ese el motivo externo, pero estoy casi seguro que hay algo más... que también involucra a mi cuñado... Steve.
- No juegues con eso?... él está muerto ahora!!!.
- ¿Como estás segura de eso hermanita?
- Pues por... - hacen un alto, en una calle algo deshabitada delante de ellas hay otro móvil - porque lo escuche por el teléfono...
- Eso es verdad...

El semáforo cambia de luz, pero el auto que esta delante de ellas, apaga su motor, Rilia se enfada y comienza a tocarle el claxon. Espera un momento para saber si reacciona, pero nada, de nuevo vuelve a tocarle el claxon y es cuando se abre la puerta del conductor. Ambas chicas observan; saca primero los pies, son unas botas negras, después el cuerpo y por último la cabeza que está cubierta por un gorrito de santa Claus. Las chicas se exaltan. Pues baja con un palo de golf.
- Les dije que ese Santa Claus tenía que ver con la muerte de Nancy. - dice
Robbie.
- Cállate idiota!! - dice Rilia.
Las chicas tienen algo de miedo, sus rostros delatan el pánico que están sintiendo.

El Santa Claus camina hacia ellas, en el momento en el que Rilia intenta salir del auto, este rompe el parabrisas con el palo, ambas gritan de susto.

Abre la puerta y saca de los cabellos a Rilia, ella cae al piso aterrada, abre la puerta de atrás y saca al chico amarrado. Después de desamarrarlo, se quita el gorro de Santa, delatando su rostro. Ambas chicas se sorprenden al ver de quien se trata.
- Te lo dije hermanita... nunca asegures sin saber - dice riéndose Robbie.
- Te sorprende verme "amorcito"? - dice Steve.
- Pero yo te escuché, como chocabas.
- Pero no viste lo que ocurrió, eso es muy diferente.
Alicia se baja y ayuda a levantar a Rilia, ambas se encuentran desconcertadas. No entienden absolutamente nada de lo que esta ocurriendo.
- ¿Sorprendida?... nunca juegues con fuego preciosa.
- Pero ¿cómo te salvaste?... yo misma...
- Sí, tú misma desconectaste los frenos del auto, mi madre te vio salir del garaje. Además Robbie me previno.
- Pero el ruido?... como?
- Es que sí me estrellé, solo que logré salirme antes del impacto, caí entre los pastizales. Deje en el interior mi celular y tu si lograste escuchar el impacto.
- Que hábil.
- No Rilia, tú eres mas hábil que yo. Planear todo esto... pero estoy seguro que no lo planeaste sola, ¿verdad Alicia?.
- A mí ni me mires... yo no tenía problema contigo. Es tu noviecita, que no soportaba a un chico tan gallina como tu.
- Bueno eso lo arreglan después - dice Robbie tratando de equilibrar la situación - alguien me va a decir... dímelo tu mismo Steve.
- Ok... yo te lo diré... soy el único arrepentido... pues una noche antes de la muerte de Nancy...

Los tres observan a Steve quien comienza a confesar su más terrible secreto.
Alicia comienza a caminar lentamente, tratando de no ser vista.
- ...entonces, ellas me haaaa....
un golpe fuerte se escucha resonar, se trata de Alicia, quien golpea fuerte el palo de golf contra la cabeza de Steve.
- No permitiré que tu novio nos hunda - dice algo alterada Alicia.
- Pero qué has hecho estúpida... ya mataste al único que puede decirme lo que pasa aquí - dice enojado Robbie.
- Si no dejas de sofocarnos, también a ti te sucederá lo mismo.
- No amenaces a mi hermanito estúpida.
- Estoy tratando de salvar nuestro pellejo... no seas inepta.
- Lo siento hermanita, pero tú tienes que salvarte de esto... - dándole un golpe en el rostro, Rilia cae inconsciente al piso - Tú me dirás lo que pasa, y ni se te ocurra tocarme porque te va peor.
- Lo tenías planeado todo verdad Rob?... por qué?... solo por saber quien mató a la zorra de tu amor platónico.
- Mejor dime la verdad...
- La verdad es que no podrás salvar a tu hermanita, de hecho esta más involucrada que yo...- la puerta del auto se abre sorpresivamente. - haaaa.

Cae al piso y se golpea severamente la cabeza, tras la puerta se levanta Steve. Con sangre corriendo de su cabeza.
- Llevémoslas a la policía antes de que se despierten!!
- Estás seguro que quieres hacer esto Steve... tú también estás involucrado, hasta donde sé.
- Ya no puedo con este remordimiento, sé que será lo mejor.
- Es tu decisión, por que te dejaría escapar...
- No, no es lo correcto.
Steve acelera el auto, dirigiéndose a la policía.
Estando en tan grave situación, ambas decidieron confesar toda la verdad.

Era las 11 de la noche del 24 de diciembre y ellos vivían su peor Navidad.

"esto es según las confesiones de ambas son la colaboración de Steve:"

Nancy, Rilia y Alicia, eran amigas desde la secundaria. En primero de preparatoria acaba su amistad, por la culpa de Nancy quien las difama de haber pasado a secundaria, pues se habían acostado con el director y varios maestros, nadie sabe sus motivos.

A partir de esa declaración, ambas chicas se hicieron más amigas y trataron de vengarse de la chica, pero ellas siempre se las arreglaba para ganar.

Cuando pasan a segundo semestre, Rilia conoce a Steve y se hacen novios. Nancy descubre el noviazgo y difama que Rilia compartía a su novio con su mejor amiga. A partir de ese chisme Alicia y Rilia, por el bien de su reputación, sacrifican su amistad y se separan por completo.

La gota que derramó el vaso, fue cuando pasaron a tercer semestre y Robbie entra a la preparatoria, se enamora perdidamente de Nancy, esta a sabiendas de que es el hermanito de su enemiga, lo rechaza, pero no conforme lo comienza a humillar.

Rilia se le ocurre un plan macabro para detener definitivamente a Nancy, le platica a Alicia el plan, ella al principio lo rechaza, pero la convence, haciéndole entender que no perderían nada.

El plan consistía en terminar por completo a Nancy, decidiendo asustarla con un atentado sumamente fuerte. El plan incluía a Steve, para que sea el que la asuste con un pica hielo, él se niega por completo, por lo que entre ellas lo drogan para que inconsciente de sus actos, realizara el plan de las chicas. Sin sospechar de las consecuencias, sacan a Steve para que concluyera con el plan. Nunca pensaron que el desprecio que tendría Steve contra Nancy se propiciara más de la cuenta.

Steve mata primero al anciano, toma su vestimenta y comienza a perseguir a Nancy, cuando la tuvo entre sus manos, el efecto le toco por completo el cerebro y sin compasión alguna apuñaló con el pica hielo a la chica. El plan se había desbordado por completo.

Las chicas se enteraron de la verdad hasta el día siguiente. Se asustaron, pero más Steve, cuando volvió en sí, descubrió lo que había hecho y el remordimiento comenzaba a hundir el plan.

Rilia decide eliminar a su talón de Aquiles, desconectando los frenos del auto, él la descubre al igual que Robbie, descubre ciertos secretos del pasado de su hermana, cuando da por hecho que su hermana esta más que involucrada, decide salvarla, golpeándola para culpar solamente a Alicia, pero era más que imposible".

Las chicas y el joven, pasaran una buena parte de su vidas tras las rejas, pues a pesar de que Steve halla sido el que mató a la chica. Ellas eran las que planificaron la idea, y mucho más Rilia.

Robbie, se siente mal, por su hermana, pero era demasiado tarde para salvarla. Sus padres lo lamentan mucho por ella, pero más por los padres de la chica, quien difícilmente pueden ver a los de Rilia al igual que a la madre de Alicia, quien está desbastada por ser su única hija.

FIN

Originalmente la bauticé como "Xmas DismaL" pero en español le puse "Navidad Siniestra". Espero te guste. Abrazos por año nuevo.

domingo, 13 de noviembre de 2011

La Sangre es un vinculo sagrado


La sangre es la vida. Es el líquido vital, el río rojo de la vida. Todo está en la sangre, la sangre lo es todo.

Bienvenidos una vez más a La Torre del Misterio de Fermín Castro. En esta ocasión quisiera volver sobre los misterios de la sangre. Tema apasionante donde los halla y muy peligroso a veces.

No existe unión más fuerte que la sangre. Desde el inicio del hombre las civilizaciones se han forjado con sangre. En las denominadas culturas primitivas la sangre sella los pactos de colaboración, de unión. Es la sangre la que crea invisibles lazos de unión tribal, es la forjadora de los clanes. La sangre marca a los hombres con el sello del clan. Pero los rituales y pactos de sangre no son sólo propios de estas culturas primitivas. La época clásica de Occidente, la raíz de nuestra cultura actual occidental, la civilización que mostró a los hombres la luz de la filosofía, de la matemática, la poesía y el arte dio muestras de actos atroces, de espeluznantes holocaustos:

La noche nos muestra jirones de estrellas, brillan con la frialdad propia de los dioses. Un grupo de encapuchados entran en un solitario edificio. En el débilmente iluminado interior las embozadas figuras proyectan sombras irreales sobre el muro estucado. En las paredes sobre las que se acarician las sombras se encuentran pintadas escenas terribles de la muerte y maldad. El techo está abierto en el centro, por él se derrama la luz lunar sobre el cuerpo de un niño. Desnudo, inconsciente sobre un ara de inmaculado mármol blanco. Junto a él un hombre vestido de negro, murmura las palabras rituales, el resto de los conjurados las repiten. Unidos en una conjura por obtener el poder van a sellar su traición mediante un sacrificio de sangre. Apollodoro es el ser terrible que comete este abominable acto. Un puñal brilla en la noche, un destello fugaz seguido de un leve gemido. La sangre y vísceras se vierten en una copa mezclada con vino. Uno a uno los conjurados beben el terrible elixir. Nadie se atreverá a romper el pacto.

El sucesor de la cultura griega, también muestra actuaciones de este tipo. Así la famosa conjura de Catilina se selló con un pacto de sangre. El ritual fue tan fuerte que todos los conjurados fueron fieles a Catilina aún sabedores de que las legiones se aproximaban para poner fin al sueño del poder.

La hermanad por la sangre es muy común a lo largo de la historia. Tácito, en sus celebres Annales, nos relata como Radamante y Mitridates forjaron una alianza militar que sellaron mediante la sangre. Perforaron sus pulgares y los unieron para que se mezclara la sangre. Ya eran hermanos de sangre, su destino estaba unido desde ese momento.

Herodoto al hablar de los mercenarios griegos nos relata la costumbre de estos de unirse con los soldados con los que van a luchar por medio de la sangre.

Luciano nos relata la siguiente bella anécdota:

Estando un escita y un griego discutiendo sobre qué pueblo tenía mayor grado de consideración en la amistad, el escita habló de la siguiente manera: «La amistad escita es más firme que la griega ya que ésta se basa en razones de afecto o en la conveniencia y establecimiento de vínculos familiares, mientras nosotros, los escitas, sellamos la amistad por medio de una fraternidad suprema. Mezclamos nuestra sangre con quien tratamos como amigo, y le convertimos en nuestro hermano. Extraigo parte de mi sangre y la intercambio contigo, la vierto en una copa y ambos bebemos en ella después de sumergir la punta de nuestros puñales en el líquido. A partir de ese momento, es como si fuésemos solo uno» (citado por Manuel de la Prada en el libro El mundo de lo oculto).

La sangre es el elemento vital. Es un símbolo de vida y son numerosísimos los mitos que hablan de seres vivos que deben su existencia al derramamiento de sangre por algún dios. La sangre crea sangre, la vida crea vida, el acto supremo de la deidad es la vida.

«Después tomó un cáliz, dio gracias, se lo pasó a ellos y bebieron todos de él. Y les dijo: ésta es mi sangre, la sangre de la alianza, que será derramada por todos» (Marcos 14-24).

rarezas de los joker


navegando por la web me he encontrado este pack de jokers en ebay estoy interesado en que alguien me diga si hay quien los venda

batarang


Batarang: El primer gadget obligatorio del juego. Es un objeto con forma de murciélago que lanza para romper objetos, cortar sogas, o incapacitar enemigos por un tiempo. La cantidad de batarangs es ilimitada.

Multi-Batarang: Gadget comprable. Son varios batarangs (máximo tres) que pueden ser lanzados al mismo tiempo con el fin de noquear varios enemigos a la vez. Se puede volver a usar de nuevo tras un breve período de recarga.

Batarang con control remoto: Es un gadget comprable que básicamente es un batarang, pero su dirección puede ser controlada por el jugador, como si el personaje fuera el batarang. Se lo puede usar de nuevo luego de un tiempo de recarga.

Batarang sónico: Es un gadget comprable. Su diseño es circular y con dos filos, uno a cada costado. Se puede lanzar, y éste quedará clavado donde lo hayamos dirigido, desde donde emitirá un sonido que atrae a los enemigos, lo que permitirá poner trampas y, si este batarang ha sido mejorado, se lo podrá detonar incapacitando al enemigo. Se puede usar de nuevo luego de un tiempo de recarga.

jueves, 3 de noviembre de 2011

cubos cosmicos


Origen

Los cubos cósmicos son en realidad seres sentientes de poder absoluto, que en su momento abandonaron el estado sentiente y asumieron formas físicas, en las cuales son empleados por otros seres pero ya no disponen de voluntad propia. La mayoría asumieron formas de cubos, pero otros asumieron otras formas geométicas diferentes, por lo que a la totalidad de ellos se los conoce como unidades cósmicas contenedoras

Limitaciones

Antes de asumir su estado actual, las entidades que se volverían Cubos Cósmicos tomaron algunas decisiones sobre qué deseos concederían y qué deseos no. De esta forma, en condiciones normales un cubo cósmico es incapaz de afectar a las almas o de destruir el universo en su totalidad. Sin embargo, si millones y millones de seres unieran sus voluntades en ese sentido, podrían anular dichas restricciones y lograr esos propósitos.

Además, no pueden afectar a las grandes entidades universales como Galactus, La Muerte, Eternidad, Infinito o el Tribunal Viviente.

Portadores del Cubo cósmico

Dado su gran poder, muchos villanos han utilizado al Cubo Cósmico para sus fines. Entres ellos se encuentran

* Thanos
* Dr. Muerte
* Cráneo Rojo
* El Magus
* La Diosa

Aparición Cinematográfica

El Cubo Cósmico aparece brevemente en la película Thor, después de los créditos. Nick Fury le muestra el cubo a Erick Selvig quien, después de verlo pregunta qué es, y Nick Fury sólo se limita a responder "Poder".

Igualmente vuelve a aparecer en la película Capitán América: el primer vengador, siendo un objeto de origen místico perteneciente a la mitología nórdica (se le podría considerar la relación con Thor). Es utilizado por Red Skull para tratar de dar la victoria a los Nazis en la Segunda Guerra Mundial. En un momento dado el cubo libera su poder y abre un portal hacia el Valhalla, luego no vuelve a verse.

martes, 1 de noviembre de 2011

Halloween



Calabaza, motivo ornamental típico de esta celebración.
Origen de la celebración Celta
Día de celebración 31 de octubre
Día de la semana Lunes (2011)
Celebrado desde Siglo XIX
Lugar de celebración Principalmente Estados Unidos

La Noche de Brujas o Halloween (Jalouín) es una fiesta que se celebra principalmente en Estados Unidos, norte de México, algunas provincias de Canadá, Irlanda y el Reino Unido en la noche del 31 de octubre. Tiene origen en la festividad celta del Samhain y la festividad cristiana del Día de todos los santos. En gran parte, es una celebración secular aunque algunos consideran que posee un trasfondo religioso. Los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de la tradición a América del Norte durante la Gran hambruna irlandesa de 1840.[1]

El día se asocia a menudo con los colores naranja y negro y está fuertemente ligado a símbolos como la Jack-o'-lantern. Las actividades típicas de Halloween son el famoso truco o trato y las fiestas de disfraces, además de las hogueras, la visita de casas encantadas, las bromas, la lectura historias de miedo y el visionado películas de terror.

sábado, 29 de octubre de 2011

EL CHAT PROHIBIDO


Un día me dijo que era vidente, y no es que no le creyera, pero me muestro generalmente bastante incrédula respecto a estos temas. Lo que no veo, no existe para mí. No digo que debiera haberle creído sólo porque le estimaba ya que en mi opinión la amistad y la confianza son muy importantes, pero simplemente hice un esfuerzo y le di el beneficio de la duda. ¿Y si era yo la que estaba equivocada?. No volvimos a hablar del tema hasta que un día volvió a aparecer en el chat donde estábamos hablando y me envió un privado. Era una de esas ventanitas que sólo podíamos ver ella y yo. Absolutamente privado.

ELLA - Hola, ¿seguimos el tema?
YO - ¡Vale! Pero no creo que puedas convencerme, ya sabes... me cuesta creer estas
cosas.

ELLA - No pretendo convencerte de nada, pero nací con ciertos dones y tampoco tengo
intención de ocultarlos al mundo.

YO - Eso debe estar bien.

En realidad no sabía qué decirle. ¿Estaba bien? En fin... poco podía decir yo al
respecto.

ELLA - Está bien, pero no siempre. Cuando tengo una visión acabo agotada.
YO - ¿Te supone un esfuerzo?

ELLA - Sí, bastante esfuerzo.

YO -¿Y por qué lo haces?

ELLA - No es algo que se elija, se nace con ello.

Hubo un silencio en el que ninguna de las dos parecía saber qué decir. Miré el canal
donde nos habíamos conocido siete meses atrás. Estaban hablando de las próximas
vacaciones de verano.

ELLA - ¿Sigues ahí?
YO - Sí, ¿no puedes verlo? .-Bromeé.

Entonces dijo algo que me asustó.

ELLA - Sí, puedo verte.

Tragué saliva y pensé, vaya, me está tomando el pelo y yo caigo como una tonta.
Sentí un escalofrío pero decidí presionarla.

YO - ¿Ah, sí? Pues dime... ¿con quién estoy?
ELLA - Sola

Bueno, eso podía haberlo comentado antes en el chat y que ella lo hubiese leído.
Decidí seguir con aquello como si se tratara de un juego.

YO - Dime algo que me sorprenda. Algo que veas en mi habitación.
ELLA - Veo que tienes algunas de las teclas de tu ordenador borradas. Tecleas rápido.

YO - Ya, pero eso puede pasarle a cualquiera. Las letras de los teclados se borran.

ELLA - Tú tienes borrada la A, la S, la L y la M.

Miré mi teclado más curiosa que horrorizada, pero de la curiosidad a la ansiedad
hubo tan sólo un instante. Ya no me hacía tanta gracia el juego. Mi condición de
incrédula, no obstante, me hizo ir más allá.

YO - Amiga... estoy segura de que casi todos tenemos las mismas letras borradas. Dime
algo que sorprenda de verdad.
ELLA - ¿Por qué quieres seguir con esto si no me crees?

Buena pregunta, pensé.

YO - Igual para conocerte un poquito más, o para experimentar algo que no haya
experimentado antes.

En ese momento supe que ella sonreía desde su lado del monitor. Internet es un sitio curioso. Estás en tu casa, en camiseta de tirantes y pantalón corto, descalza y con el ventilador puesto cuando al otro lado de la pantalla alguien te habla abrigado hasta el cuello, con un par de calcetines y la estufa puesta porque tú estás disfrutando del inminente verano y ellos aún están pasando el clima del invierno.

Mi amiga se había mostrado siempre amable, abierta, simpática y con un buen sentido del humor. Se podía decir que coincidíamos en todo menos en este tema. No nos gustaba el fútbol, adorábamos las comedias, nos encantaba Oscar Wilde, ambas habíamos visitado Orlando, a las dos se nos había muerto el padre... ¡eran tantas cosas las que nos acercaron y nos hicieron grandes amigas!.

ELLA - ¿Cómo llevas el libro? –Preguntó de pronto.
YO - ¿Qué libro?

ELLA - El que tienes encima de la mesa... déjame ver... La fuerza bruta, de John
Steinbeck.

Miré a mi derecha con los ojos como platos. ¿Se lo había dicho? ¿Le había dicho que lo había empezado o que iba a leerlo? ¿Le había dicho que solía poner los libros en mi mesa porque me encantaba mirar una y mil veces las portadas de los libros que me estaba leyendo? Evidentemente, la respuesta debía ser sí.

YO - Acabo de empezarlo.

Lo escribí sin dejar notar nada sobre mi –todavía- sorpresa.

ELLA - Yo no lo he leído.
YO - Ya te diré qué me parece.

En el chat general el tema de conversación giraba en torno a las lanchas motoras. No me pareció más interesante que mi conversación en privado y me puse a pensar qué podía preguntarle para descubrirla o rendirme a sus pies definitivamente. Pero habló ella.

ELLA - Alguien va a llamar a la puerta.
YO - Ah, pues ve, te espero.

ELLA - No. Es en tu casa.

Sonreí incrédula. Iba a poner una risa (jajajaja) cuando sonó el timbre. Miré hacia la puerta de la habitación. Mis ojos volvieron a la frase premonitoria de mi amiga.

YO - Ahora vengo.
ELLA - Ok.

Llegué hasta la puerta y miré por la mirilla. Un vendedor de alfombras.
- No me interesa. –Dije para no tener que abrir.
El chico dijo algo que sonó despectivo y se marchó a otro piso.
Volví al chat.

YO - ¿Cómo lo sabías? Era un vendedor de alfombras.
ELLA - Te he dicho que puedo verte.

Sopesé la posibilidad de que tuviera razón pero mi sensatez lo negaba una y otra vez. No había nacido yo para creérmelo todo, y menos aún aquello que escapaba a la lógica. Mi amiga no sólo estaba en su casa, sino que estaba en otro país y teníamos distinta franja horaria.

ELLA - ¿Sabes? Algo me dice que debo seguir mirándote. No te asustes pero...
YO - pero???????

ELLA - Es que no sabría explicártelo. Generalmente tengo visiones premonitorias, otras veces, como hoy, puedo provocar el verte. Aparecen imágenes frente a mí y te veo, veo tu habitación, pero esto supone un gran esfuerzo. Me duele la cabeza.

YO - Ya, pero... ¿y el “pero” que decías?

ELLA - Es que no quiero asustarte pero presiento algo raro.

YO - Ahora sí que me estás asustando.

¡Pero qué poca firmeza tenía, por Dios! ¡Ahora estaba asustándome de verdad! Yo, la
incrédula, la que si no ve, no cree. Me sentía agitada. Quizás se debía a que eran
pasadas las diez de la noche ya, estaba sola en casa y la última persona que había
visto había sido un desconocido poco amable desde una mirilla. Al menos aún podía
escuchar el volumen alto de un televisor. Era mi vecina, una viejecita que estaba
algo sorda.

YO - No sé pero... quizás deberíamos cambiar de tema.
YO - No es que me hayas convencido pero...

ELLA - :) No te preocupes, te entiendo. ¿Tengo tu permiso para seguir observando?

YO - Claro, pero que conste que no tengo tan claro que puedes verme. Mi sesera me
impide creerte. :)

Miré de nuevo el chat para ver si surgía algún tema en el que pudiera involucrarme
pero estaba parado. Había unos siete miembros en el chat y ninguno de ellos hablaba.
Todos estaban en privados. Miré la ventanita del privado de mi amiga.

Iba a escribir algo cuando ví que ella se me había adelantado.

ELLA - Cielo, ahora te asustes pero, no estás sola.

Sentí un escalofrío en mis piernas y mis brazos. Tanto se erizó el vello que me
dolió. ¿Cómo se podía calificar a una de “cielo” para luego decirle que no estabas
sola en la habitación?.

YO - ¿Qué quieres decir? Me estás poniendo nerviosa.
ELLA - No puedo identificarle pero está detrás de ti

YO - Por favor para

ELLA - No se mueve casi, no te asustes, déjame observarle.

YO - Estoy asustada.

Ahora sí que lo estaba. Miraba la ventana. Oscuridad total. No me atrevía a girarme
hacia atrás. ¿Y si veía algo que no quería ver? ¿Y si allí estaba mi amiga? ¡u otra
persona! Eso aún era peor... comencé a notar un nudo en la garganta. Hubiera querido
ser más valiente o más cobarde y llorar, pero estaba estancada en mi propia lucha
para creer o no creer.

ELLA - ¿Notas frío a tu alrededor?

Su pregunta me llegó casi cuando estaba a punto de apagar el ordenador y encender la
luz del techo para meterme rápidamente en la cama y olvidarme del tema.

YO - Estamos a más de 30 grados.- Le informé.
ELLA - Ok. Es que no consigo entrar en él.

YO - ¿¿¿EL??? ¿entrar??

ELLA - Se muestra como una estatua por eso no me deja descubrirle. No sé si es bueno
o tiene malas intenciones. Sólo sé que está ahí, estático.

YO - Yo no veo a nadie... esto no me gusta.

ELLA - Ya te dije que no te asustarás, cielo. Además, yo estoy contigo.

YO - Sí, a miles de kilómetros de distancia.

Entonces lo noté. Una especie de roce helado, como si hubieran puesto una mano sobre
mi brazo. En la zona donde la sentí el pelo de mi brazo se erizó. Completamente en
alto. El resto de mi cuerpo no notó nada.

YO - ¡Está pasando algo!
ELLA - ¿Qué??

YO - He sentido un frío helado en mi brazo.

ELLA - Tranquilízate.

YO - Se me ha erizado el pelo, tengo una extraña sensación.

Comenzaba a ser pánico.

ELLA - Cielo, tranquila, hazme caso.
YO - Esto es muy raro

YO - Estoy asustada

YO - Necesito tranquilizarme, estoy.... joder!

YO - joder joder joder joder joder

ELLA - ¿Quieres dejar de escribir?

YO - joder joder joder joder joder

ELLA - Te va a dar una taquicardia, tranquilízate.

Y entonces noté un soplo frío en un mi cuello, como si me hubieran tirado el aliento.

YO - ¿Qué significa el frío del que me hablabas?
ELLA - El frío lo transmiten los muertos cuando se acercan, generalmente algo
enfadados o...

YO - ¿OOOOOO??????????

ELLA - violentos

YO - ¿VIOLENTOS?????

YO - Joder ayúdame, qué hagooooooooo?????

ELLA - Tranquilízate, yo no lo he visto moverse.

YO - ¡Haz algo!

ELLA - Cielo ¿quieres tranquilizarte?

YO - ¡Hay alguien conmigo joder! Tengo un muerto tirándome su aliento en mi espalda,
estoy acojonada estoy asustada estoy llorando

ELLA - Cielo.... ¿te importaría escucharme? Deja de escribir y lee esto

Hice un esfuerzo. Para mí escribir suponía no mirar atrás y leer palabras, ya fueran
suyas o mías, sentirme menos sola en mi habitación.

ELLA - No hay nadie, cariño.
YO - Lo dices para tranquilizarme.

ELLA - NO HAY NADIE

YO - Está aquí, lo siento, lo presiento lo notooooooo

ELLA - Ok. Escúchame. Era broma.

YO - ¿Broma????

ELLA - Quería demostrarte que no existen los incrédulos, cálmate por favor. Yo no veo
nada, es cierto que a veces tengo visiones premonitorias, como cuando han llamado a
la puerta, pero no puedo obligarme a ver a nadie.

YO - pero yo siento algo

Esto último lo escribí con lágrimas en los ojos y más asustada que nunca.
Sus palabras no me tranquilizaban. Las lágrimas a veces me impedían leer bien pero
me las quitaba restregándome en segundos los ojos o apretando los párpardos para que
salieran disparadas y dejaran de molestarme.

ELLA - Voy a llamarte por teléfono.

Pocos segundos después sonaba el timbre del teléfono. ¿Había hecho ella misma una
conferencia para convencerme de que no existían las videntes ahora que ya me lo
había creído?. Fui a descolgar pero ocurrió algo que congeló mi mano en el aire.

ELLA - Cielo, no puedo llamarte sin desconectar esto. Sólo tengo una línea. ¿Puedo
llamarte o prefieres que sigamos aquí?

Cuando ya tenía puesta la mano en el auricular ví su privado. ¿Cómo podía escribirme
y llamarme a la vez? Miré el identificador de llamadas antes de descolgar. No había
número, era anónimo. No era ella. Eso lo tenía claro después de haber visto el
privado.

Respiré hondo y dudé entre contestar al privado o descolgar el teléfono. Me decidí
por la llamada.
- Dígame.
- Tu amiga va a a morir mientras tú escuchas este mensaje.

Jamás había sentido tanto miedo y jamás en mi vida mi corazón había dado un vuelco
tan grande ni mis piernas –aún sentada- me habían fallado con tal rapidez. Me hice
de mantequilla. Comenzó a darme vueltas la habitación y luché por recuperar el
aliento.

De pronto la línea se cortó y comenzó el molesto pitido de “comunicando”.
Solté el auricular como si me quemara en las manos.
Volví rápidamente al chat, al privado. Tecleé tan rápido que lo escribí todo mal.

YO - ?ESta`s ahí´?
YO - respondeeee!!!!
YO - responde por favvor!!!!
YO - ¿no me lees¿¿¿
YO - DI ALGOOOOOOOO

Histérica, cogí mi agenda y marqué su número de teléfono. Yo sí tenía dos líneas y
podía permitirme permanecer en internet mientras le llamaba. Conseguí comunicación
con el extranjero y esperé... esperé nerviosa, mordiéndome el labio, más agitada que
entera, más asustada que nunca... prácticamente bailaba en mi asiento.

Pero no contestaba.

Colgué furiosa pegándole tal golpe al auricular que pensé que me habría cargado el
teléfono. Volví al privado y traté de que mi amiga respondiera. No lo hacía. Al
final apareció un mensaje en mi privado. En su ventana.

ELLA - Ahora sí te veo. No tengas miedo. Sólo me quedaré un momento.

Sentí un escalofrío que me recorrió la espina dorsal. El chat me indicó que tras
escribir esa última frase, mi amiga había salido del chat. Ya no estaba allí. No se
había despedido de nadie, ni de mí, ni del resto de los miembros del chat. Había
desconectado.

Miré fijamente la pantalla que sólo se movía ahora en el chat general. Ni siquiera
sé de qué estaban hablando. Para mí todas las líneas no tenían significado, sólo
podía mirar su último comentario del privado. “Ahora sí te veo. No tengas miedo.
Sólo me quedaré un momento”.

Entonces lo entendí.
Comencé a llorar desesperada.

Mis manos corrieron a mis ojos y lloré sofocada, entendiendo que mi amiga había
muerto, que era yo la que había tenido el presentimiento y la premonición, y que
ahora ella estaba a mi lado. Esta extraña comprensión me hizo girarme y mirar mi
habitación vacía. No quería creer que no estuviera allí. No podía, no después de
todo....

Una caricia, tan suave que apenas era como un suspiro, acarició mi cabeza.
Transmitió tal cantidad de paz que lejos de asustarme me relajó. Mis lágrimas
continuaron cayendo por las mejillas. Ya no las secaba. Miraba al vacío sabiendo que
ella estaba frente a mí.

- ¿Qué te han hecho? . –Pregunté al aire.
- Pssss.
Respiré hondo al escuchar ese sonido. Era como cuando era pequeña, tenía miedo y mi
madre ponía su dedo en la boca y soplaba para que olvidara el tema y pensara en
cosas bonitas.

Ladeé triste la cabeza. La paz de su caricia no me abandonaba pero sabía que éste
sería nuestro primer y último encuentro sin el ordenador de por medio. Me tembló el
labio.

- Te echaré de menos.

En ese momento en el ordenador hubo un movimiento general. Se minimizó el chat, se
abrió solo un tratamiento de textos, y apareció una corta frase en una página en
blanco:

Y YO A TI.